Mi autobiografía
19/04/2018

Allen Torres Castillo - Premio Reca Mora 2018.

Hijo de José Constantino Torres y Enoé Castillo. Nací con una deformidad en la cabeza denominada macrocefalia, de ahí que, el médico que atendía el caso pronosticara, afortunadamente equivocado, que no yo sería “normal” en adelante. Pero el empeño y la fe de mi madre pudieron más. A los 5 años yo no articulaba palabra y fue, por un milagro, cuenta mi madre que empecé a hablar cantando una canción de Agustín Lara, “... Arráncame la vida...” y decidió, cuando ya tendría la edad, meterme en la escuela García Monge, en Desamparados. Después ingresaría en el Liceo Monseñor Odio, en donde, se manifestaría la vocación por la música, hecho que se dio por que un hermano de mamá me construyó una flauta de cañuela, en la que hice mis primeros escarceos.

 

La profesora de música de entonces, Marielos Volio (q. d. D. g), viendo mi aptitud musical,  recomendó a mi madre gestionar la matrícula en el Conservatorio Castella, en donde llegué en 1968. Fue un vuelco total, un cambio que marcó mi vida para siempre. Cuando fui a la entrevista con don Arnoldo Herrera, llevaba mi flauta de cañuela y toqué la "Guaria Morada", e, inmediatamente, quedé matriculado en la institución. Recibí solfeo con Cecilia Cabezas, Trombón con Ángel Salvatierra (q. d. D. g), armonía con Roberto Mata, a poco de haber entrado ya tocaba en la banda, aprendí a tocar guitarra, ya hacía mis primeras adaptaciones, la primera, "la Barcarola" de Offenbach y, para la graduación de quinto año, la primera instrumentación para banda de "la marcha Militar" de Schubert. Algunos de mis condiscípulos fueron: Bary Chávez, Jorge Jiménez Deredia, Patricia Valverde, Felicia Herrera, Aquiles Jiménez, María Luisa Meneses y Flor Enilda Vega.

 

Pero, en vez de seguir en la Universidad, don Arnoldo me nombró en el Castella, como profesor de Solfeo, más tarde, de Armonía y también como orquestador para la banda y los espectáculos de teatro con música, a la vez que decidí probar suerte en los grupos musicales, con don Aurelio Castillo (q. d. D. g), con los hermanos Guzmán, cuando se llamaba Arco Iris Musical, con  el Grupo de Roberto Mata. También fui a grabar con la Orquesta Nacional el disco "Himnos y marchas", dirigido por don Alcides Prado, y con la orquesta de la Ópera en “Don Pasquale” al lado de Ángel Salvatierra. Posteriormente, participé como arreglista y director de orquesta en las etapas eliminatorias de diversos festivales de la Canción. En uno de ellos, se recuerda todavía una canción de  Carlos Mejía Godoy que iba: “...Yo no puedo callar...”  que no ganó, y que la solista, Consuelo Espinoza, se retiró indignada del escenario.

 

Seguía como docente y pianista acompañante en el Castella, tocaba el Grupo de Jazzrock, con el que fui a La Habana, Cuba. Me casé con Margarita Matarrita, con la que tengo cuatro hijos. Toqué con diversos grupos: Uxmal, el de música Andina, Karibú, Caney, Tren latino, Lubín Barahona, estuve colaborando con Blanco y Negro en su disco, trabajé en dos casetes de Tito Cevallos, etc. Asistí a clases con don Bernal Flores y Benjamín Gutiérrez. En la Universidad de Costa Rica, estrené “Tesis para banda” con la Banda Cidesin en 1985. En 1987 se me presentó una oportunidad para participar en un concurso de Composición para banda en Le Havre, Francia, en el que obtuve un premio especial por la "Composición del Esquerzo para Banda", por el que me dieron un trombón bajo patrocinado por Yamaha. Asimismo, fui invitado por la unión de compositores de la Unión Soviética para asistir al Festival de música de Leningrado. En 1992 se me concedió un premio por parte de la Orquesta Sinfónica nacional por "Tres Acuarelas".

 

 

En 1997 produje con Carmen Calderón y Rodrigo Salas el ballet “Yaga”; el periódico La Nación y su suplemento Áncora me concedieron el premio en música de ese año. Para el fallecimiento de Arnoldo Herrera compuse "la Gran Danza Sinfónica" dirigida por Sergio, su hijo.

 

 

En el presente integro el Mariachi Colonial en donde toco la viola y hago los arreglos, ya tenemos dos grabaciones, una de ellas con el Padre William Lizano. En el 2003 escribí el "Concertino para Viola en Fa menor" y en el 2005, el "Concerto Grosso" para mariachi y orquesta.

 

Actualmente formo parte de la comisión que evalúa las obras musicales que son propuestas de primer ingreso a la Asociación de Compositores y Autores Musicales, ACAM.

Derechos Reservados 2016 © ACAM Costa Rica • Diseño y programación:Tormenta Cerebral • © Nimbus 1.0